miércoles, 2 de marzo de 2011

'LOS CHICOS ESTÁN BIEN', el toque alternativo en las nominadas a los Oscar

Anteayer prometí una crítica de la película LOS CHICOS ESTÁN BIEN y más comentarios sobre la noche de los Oscar al día siguiente, es decir, ayer. Últimamente no cumplo mis promesas pero con lo ajetreada que es esta vida de locos que llevamos todos supongo que me entenderéis. 

De los Oscar queda ya poco que decir que no se haya criticado, opinado, escrito, hablado o repetido hasta la saciedad, así que... ya que rompí mi promesa la rompo de cuajo: no hablaré más de los Oscar (de momento). 

En lo que sí quiero cumplir es en la película LOS CHICOS ESTÁN BIEN, un film diferente, entretenido, agradable y nada típico como candidato a los Oscar (¡¡he dicho Oscar!! Pero esto no cuenta, ¿eh?). Si lo analizamos bien tampoco es tan distinto a otros films: una familia con dos hijos y una serie de enredos en los que todo queda en eso, en familia... La novedad se halla en que son una pareja de lesbianas que tienen dos hijos, cada uno hijo de una de ellas pero con el mismo padre; un padre al que los dos adolescentes hijos quieren ponerle cara porque hasta el momento sólo había sido el esperma donado para que sus mamás pudieran ser madres (¿vale la redundancia aquí?). ¡Y ahí está la gracia de la película! (aparentemente).

¿Y por qué acabo el anterior párrafo con lo de 'aparentemente'? Pues muy sencillo: porque realmente el encanto de la peli no está en este 'novedoso' tema. No, no, no y no... ¿Por qué? Pues porque en estos tiempos ya hemos visto muchos films, documentales, noticias... o conocemos a gente cuya familia ya no es la tradicional de toda la vida. En resumen, que ya sabemos todos (o casi todos) que los tiempos han cambiado y estos temas ya no nos parecen tabú o nos sorprenden. Por eso, con todo este rollo que os estoy soltando solo pretendo explicar que la chispa de esta comedia agridulce está, más que en el cambio en el concepto de familia, en un guión sencillo pero ingenioso, unos personajes bien dibujados y unos actores al más alto nivel, como son Annette Benning, Julianne Moore y Mark Ruffalo. Por lo tanto, la considero muy recomendable.

¿Que no es un peliculón? Por supuesto que no, ni mucho menos. Me gustan más otras nominadas a la estatuilla dorada: El discurso del rey, La red social, Cisne negro... Pero es el toque 'indie' que últimamente siempre les gusta dar en la lista de nominadas a los Oscar y merece la pena verla por ver otro tipo de producción al que estamos acostumbrados viniendo de Hollywood. 

Por cierto, como apunte, la hija de las protas de la peli es Mia Wasikowska, la prota de Alicia en el País de las Maravillas, por si estáis todo el tiempo pensando que os suena su cara. 

Y como viene siendo habitual en LA ESTANTERÍA DE MJ últimamente, dejo de repente de escribir. Espero que no penséis que soy una maleducada. Pero una tiene sus obligaciones laborales.


¡Hasta la próxima!


lunes, 28 de febrero de 2011

MISCELÁNEA DE CINE Y OSCARS

Como casi siempre que consigo tener un hueco en LA ESTANTERÍA para poder escribir, tengo sueño y es tarde, pero es que hoy no podía aguantarme sin comentar varias cosas: primero, que ayer fue la noche de los Oscar y habrá que comentar algo (digo yo); segundo, que esta semana fui a ver una de las nominadas que me quedaban por ver: LOS CHICOS ESTÁN BIEN; y tercero, que me he acabado (por fin) el libro DOS CHICAS DE SHANGHAI, de Lisa See.

El último de los temas que he mencionado creo que lo dejaré para más adelante o, mejor aún, lo descartaré directamente porque el libro me ha parecido francamente flojo, para ser de la misma autora que EL ABANICO DE SEDA, estupenda novela. Por ello, vayamos directos al grano. ¡Hablemos de cine!

Respecto a los Oscars... La verdad es que me gustaría comentar mucho más que los premios y poder hablar de la ceremonia, los mejores momentos y toda esa serie de cosas. Claro, antes veía el clásico resumen que hacía Canal + en abierto al día siguiente. Sin embargo ahora, como ya no es en abierto, lo tengo más que chungo. Y ya sé que no hay excusa que valga para no verlo, porque hoy en día, en Internet, lo encuentras todo. ¡Pero a mi me gustaba más que lo dieran por televisión (y punto)!

Bueno, vamos a lo que vamos... Estoy de acuerdo con casi todos los premiados, especialmente porque este año (supongo que porque todos las estatuillas doradas estaban cantados) lo he acertado casi todo. Pero vayamos a lo fácil, y os digo a modo de 'flash' lo que me ha gustado (y lo que no) de los Oscar 2011: que Colin Firth haya ganado (me da igual que Bardem sea español. Lo merecía Colin y no se hable más), la elegancia infinita de Natalie Portman, que con la limitación en el vestir que supone estar embarazada ha sido la mejor vestida (a mi parecer) de la ceremonia de los Oscar de este año (y por goleada)... Siguiendo con el glamour, también me ha gustado el vestido de Sandra Bullock (aunque no su cara. Lo siento mucho para sus fans); y me ha parecido bonito el traje de Mila Kunis, la chica salvaje de CISNE NEGRO (aunque no tanto como a los críticos de moda de la alfombra roja que lo han sobre valorado en exceso). No podía dejar de nombrar el infumable vestido de Pe, aunque mejor no opino que hoy es uno de esos días en los que empiezo a soltar improperios por la boca y tampoco es para eso, que al fin y al cabo, es solo eso, un vestido. 

Qué más, qué más... No me gusta que haya ganado LA RED SOCIAL como banda sonora. No soy una experta en este tema y reconozco que he escuchado la música de la peli esta tarde y es muy original y distinta pero a mi me entusiasmaba la de EL DISCURSO DEL REY, más clásica y mucho más pegadiza. Me parece genial que los premios estén bien repartidos. Siempre es más agradable y democrático que sea así a que exista la típica película que acapara todas las candidaturas dejando a los demás sin nada. 

Ufff... la una ya... La cama me reclama. Os prometo que... esto mañana... TO BE CONTINUED.

No me gusta hacer estos cortes repentinos pero dicen que lo bueno se hace esperar. Mañana prometo crítica de LOS CHICOS ESTÁN BIEN y mucha más opinión sobre los Oscar.

Good night!




viernes, 25 de febrero de 2011

¿QUÉ CINE HE VISTO DESDE QUE EMPEZÓ EL AÑO?

Como hoy es viernes y se estrenan nuevas pelis en cartelera, y además, estamos en vísperas de los Oscars (la gran gala de la estatuilla dorada es este domingo) creo que hablar de cine es lo que toca. Pero de momento, no voy a hacer quinielas ni cosas de éstas que se suelen hacer en estos días previos. No por nada, sino porque, entre otras cosas, no suelo acertar ni una. ¡Qué se le va hacer! ¡Las Academias de cine y yo no solemos estar de acuerdo!

Así que he pensado que como estamos a 25 de febrero, ya me ha dado tiempo a estrenar ese documento de word que me abro cada año en mi portátil y donde me dedico a apuntar todas las películas que veo en el cine cronológicamente, divididas en meses y con su correspondiente calificación (a mi parecer). Echándole un vistazo a esta bonita lista me he dado cuenta que desde que comenzó 2011 he visto seis películas en el cine (que no son muchas para el ritmo que normalmente suelo llevar): tres en enero y tres en febrero, aunque febrero aún no se ha acabado. Os las voy a escribir por orden de mejor a peor a ver qué pensáis vosotros:

-ENREDADOS, de Byron Howard y Nathan Greno (USA). ****1/2

-CISNE NEGRO, de Darren Aronofsky (USA). ****

-TAMBIÉN LA LLUVIA, de Iciar Bollaín (ESP). ****

-AMOR Y OTRAS DROGAS, de Edward Zwick (USA). ***1/2

-MORNING GLORY, de Roger Michell (USA). ***

-THE TOURIST, de Florian Henckel Von Donnersmarck (USA). ***


Como podéis observar, no hay ninguna que me haya parecido mala porque las considero bastante flojas cuando les doy a partir de dos estrellas y media. Pero claro, estando en época pre-Oscar siempre es habitual empezar el año con buen pie cinematográficamente hablando. Cuando nos acercamos a las vacaciones de Pascua la cosa empieza a flojear, y en verano el asunto de los estrenos de cartelera ya no tiene nombre, pero en fin, es lo que hay. Como en muchos otros ámbitos, está la temporada alta y la temporada baja. 


Lo que quiero ver...

De momento os digo que mi intención es ir a ver próximamente LOS CHICOS ESTÁN BIEN (otra de las nominadas, que se estrena hoy mismo en España), VALOR DE LEY (también nominada. Dirigida por los Coen), WOMEN WITHOUT MEN (aunque supongo que se estrenará en pocas salas), PRIMOS (comedia española que lleva ya unas semanas y aún no he tenido ocasión de ir a verla) y BIENVENIDOS AL SUR (comedia italiana que versiona la existosa BIENVENIDOS AL NORTE). ¡Quizás demasiado quiero ver con el poco tiempo del que dispongo pero espero que, al menos, me dé tiempo a ver un par de éstas en las dos próximas semanas!

En fin, que es viernes, y creo que ha llegado la hora en la que debo retirarme del ordenador y decir que: buen fin de semana, mirad todas las películas que podáis antes de la gala de los Oscars y la semana que viene nos vemos en LA ESTANTERÍA DE MJ para comentarlo todo: premiados, mejores y peores momentos, mejores y peores vestidas, glamour, declaraciones, sorpresas, etcétera. ¡Cómo me gusta esa noche! A pesar de que siempre me acabo durmiendo porque al día siguiente tengo que trabajar... No lo puedo remediar. ¡Desde pequeña me han entusiasmado los Oscars!

Os dejo con una fotografía que tomé el año pasado en Hollywood donde tuve la suerte de estar dos semanas antes de la ceremonia de los Oscars. ¡Lo que daría por teletransportarme en este momento!





jueves, 24 de febrero de 2011

UN HUECO PARA 'LA ESTANTERÍA GASTRONÓMICA'

Desde el primer día avisé que LA ESTANTERÍA DE MJ sería una ventana mirando hacia las películas, libros y recuerdos de viajes que tenía, pero también especifiqué que en ella iba a exponer temas de ocio en general, así que he decidido que, aunque en el mismo estante de los libros y las pelis no pega mucho un buen plato de comida, también es un asunto de ocio hablar de los restaurantes que una visita y donde, de vez en cuando, tiene la suerte de degustar deliciosos platos. Así que quedan oficialmente inaugurados los posts de LA ESTANTERÍA GASTRONÓMICA. 

Y... ¿de qué voy a hablar hoy? Pues del sitio en el que se me ocurrió hacerle un hueco también a los asuntos del paladar en LA ESTANTERÍA DE MJ. Se trata de ORIO, un bar de pintxos al más puro estilo vasco, situado en la Calle San Vicente de Valencia (entre la plaza del Ayuntamiento y la Plaza de la Reina). ¿Y qué tiene de especial? Pues que este verano estuve en San Sebastián y me di cuenta a mis treinta recién cumplidos de lo maravilloso que es comer en ese plan: entrando en un bar, tomándote un par de pintxos, salir, entrar en otro, tomarte otro par de pinxos... y así hasta que te agotas. En Valencia no tenemos esa tradición pero por lo menos ya están poniendo alguno que otro, aunque de momento no me había convencido en exceso ninguno de los que había probado. Pero éste, que es del grupo de Sagardi, por cierto, me dejó bastante contenta. También es verdad que entré muerta de hambre, hecho por el cual todo me sabía increíblemente bien.

¿Qué es lo que más me gustó? Primero de todo, la decoración (con mucho gusto); segundo, la amplitud del sitio (que ahora está muy vacío porque casi nadie lo conoce pero pensad en Fallas lo llenísimo que va a estar); tercero, la variedad de pintxos; cuarto, que los cinco que me tomé estaban riquísimos; quinto, que los camareros (no sé si porque llevan poco tiempo) son bastante amables; sexto, que pasan por las mesas ofreciéndote pintxos y eso viene bien por si uno no se ha fijado en todo lo que la hay en la barra; y último, fue  como he señalado anteriormente como me enteré de que había un pinxo de tortilla de patata con salsa brava que me entusiasmó verdaderamente.¡Sólo de pensarlo me dan ganas de volver! 

Y ya no voy a decir más motivos para ir porque ni me llevo comisión por anunciarlos ni tengo yo la última palabra en esto, pues ni soy una experta en gastronomía (sólo juzgo lo que a mi estómago le entra bien o le entra mal) ni sé si será del gusto de todos. Sólo digo que yo me lo pasé genial allí. Porque, añadiendo un aspecto más, me encantaron sus amplias y rectangulares mesas que hacen que comer allí no sea tan agobiante como en un pequeño bar donde casi puedes beberte la cerveza del vecino sólo con girar la cabeza. Aunque claro, siendo sinceros, comer en este bar dista bastante de hacerlo en un verdadero bar de San Sebastián como puede ser el magnífico y deliciosísimo (que mal suena este palabro) LA CUCHARA DE SAN TELMO.

Os dejo con una foto que yo misma hice de uno de los pintxos que pude degustar (con servilleta usada incluida).

¡Sed felices y comed perdices (y si es en pintxo, mejor)! 








lunes, 21 de febrero de 2011

CISNE NEGRO. Darren Aronofsky reinterpreta a Tchaikovsky.

Una de mis pelis más esperadas de febrero era, además de Enredados, la de CISNE NEGRO. Se estrenaba en el día de mi cumpleaños pero ese día, entre celebración y celebración, no pude ir a verla. Pero dos días después, por fin pude encontrar un hueco para verla y ¡en buena compañía! 

Confieso que una de las poderosas razones por las que deseaba ver esta peli era porque el tema central era el ballet, ya que siempre me ha gustado esta disciplina y la he podido practicar durante una parte de mi vida. Y por supuesto, la omnipresencia de Natalie Portman en todo el metraje, que le ha valido el reconocimiento de la crítica, un Globo de Oro y una casi segura estatuilla dorada llamada Oscar. 

Y bien... yendo al grano.... ¿qué me pareció? ¿Será uno de los films que formen parte de mi ya archinombrada ESTANTERÍA? ¡Definitivamente sí! No resulta ser un peliculón ni mucho menos, y ciertamente, es rara hasta decir basta, pero su argumento, la forma de contar lo que va sucediendo, los excesivos primeros planos y el sufrimiento autodestructivo de la protagonista fueron conquistándome minuto a minuto, segundo a segundo y frame a frame

Es verdad que a lo largo de la película no entendemos esa obsesión del director por mostrarnos las sangrantes heridas y sarpullidos que tiene constantemente Natalie, pero todo lo extraño que resultan algunas escenas, se resuelven de manera magistral al final de la película, donde uno ya se hace una idea de lo que realmente le sucede a esta neurótica y obsesiva bailarina. 

Como veis, estoy contando mucho sin realmente contar nada, porque creo que si no, os estropearía la peli, y esa no es mi intención, ya lo sabéis. Es mejor que el film os vaya sorprendiendo como lo hizo conmigo, y que alucinéis con lo oscura que puede resultar en algunos momentos esta historia de una joven absorbida por la danza, cuya vida gira en torno a su próxima gran función: 'El lago de los cisnes' (de Tchaikovsky), y su próximo objetivo: lograr la perfección, tanto en su rol de cisne blanco como el de negro. 

Por otra parte, a esta producción no le falta de nada para entretener al espectador más escéptico (en este tipo de historias): una trama que engancha, incertidumbre y misterio en todo momento, sensualidad, alguna escena subida de tono, una Natalie Portman en la cumbre de su carrera con tan solo 29 años, horror, pequeños sustos y hasta tintes surrealistas... ¡Parece que no carece de buenas cualidades! 

... Pero, ¿Y qué le sobra? Pues también le sobran cosas: por ejemplo, escenas de cortes sangrantes (que están justificadas pero creo que alguna puede que no sea necesaria), un surrealismo que puede llegar a hacer reír cuando realmente pretende todo lo contrario, el excesivo sentimiento de autodestrucción de la protagonista, que peligra, en algunas ocasiones, de que una parte de los espectadores pueda no sentirse identificada. 

No he comentado sobre el director (Darren Aronofsky) ni sobre otros actores que no sean Natalie Portman pero eso ya lo dejo para que lo hagan otros. Me limito a opinar sobre lo que me inspira el momento, y ya es hora de dormir, así que aquí se acaba mi crítica.

Ya me contaréis vuestra opinión, que como siempre, me gustaría ver recogida en el apartado de comentarios del post.

¡Os deseo buen cine, libros y álbumes de viajes para vuestras estanterías!

Espero que no tengáis pesadillas con esta carátula de la peli. Es que no me apetecía poner la bonita que vemos por ahí. Una... que tiene un lado oscuro (se ve que yo iba para Cisne Negro). 









sábado, 19 de febrero de 2011

'ENREDADOS': LA ESENCIA DISNEY

¡Por fin vi la peli 'Enredados'! ¡Qué ganas tenía de verla! Y es que, a pesar de que hace tan solo 48 horas que he entrado en la treintena, las producciones Disney me siguen gustando y me gustarán por los siglos de los siglos. 

¿Qué me entusiasma tanto de la bonita historia de Rapunzel? Pues especialmente sus canciones, muy pegadizas, muy Disney y sobre todo, entrañables. Me encantaron también sus personajes, especialmente la mala: Mamá Gothel, una mala muy carismática, como siempre han sido durante años los personajes de la factoria Disney (véase la de Blancanieves, la de la Sirenita o el de Aladin) pero con un toque más actual y menos siniestro. Por supuesto, la protagonista es ideal: una preciosa princesa de ultralargos cabellos dorados, con unos expresivos ojazos y una dulce y armoniosa voz. Y el chico de la peli: un apuesto y chulito ladronzuelo que termina rendido a los pies de la prota. ¡Qué bonito!

Como a lo largo de mi blog ya he ido demostrando con creces lo sensible que soy, ya no me importa confesar cosas como que lloré viendo 'Enredados'. Sí, os aseguro que la historia tiene un trasfondo triste que hizo que en un momento importante de la película no aguantara más y diera rienda suelta a más de una lagrimilla (pequeñas, pero salieron). Y es que (y no os estoy contando nada con esto porque está en cualquier sinopsis de Internet y de revistas de cine) la protagonista es secuestrada durante 18 años de su vida, privada de libertad y encerrada en un torreón. Ya sé que es un cuento pero... ¡pobres padres!

Bueno, sentimentalismos aparte, me atrajo especialmente una de las canciones: 'Por fin veo ya la luz'. ¡Si aún no la habéis visto ya me diréis si tengo o no razón! Eso, acompañado con la romántica escena de la barca y los farolillos hizo que me enamorara profundamente de la película, recordándome a momentos tan inmensamente pastelones e inolvidables como el del baile de 'La bella y la bestia'. Ay... (suspiro profundo).

Bueno, cómo estoy últimamente... Entre el post de VERONA IN LOVE y éste los que sois 'antiazúcar' me vais a empezar a tomar manía. Por si acaso, no me arriesgaré, e intentaré (ya veremos si lo consigo) que el próximo post de LA ESTANTERÍA DE MJ tengo algo más de pimienta, o sal... o guindilla, incluso. 

Venga, os dejo la famosa escena que tanto me emociona.
Igual fuera de contexto os parece una ñoñada, pero ¿qué queréis que os diga?
¡A mi me parece muy tierno!
Un abrazo y a pasarlo bien.


martes, 15 de febrero de 2011

VERONA 'IN LOVE'

Es raro que LA ESTANTERÍA DE MJ no escriba posts en varios días pero se encontraba viajando por el mundo, así que lo mejor es que hoy vayamos a uno de los álbumes de sus estantes. En este caso, Verona. 

En días previos a San Valentín es muy propicio ir a la ciudad italiana del amor. Gracias a Romeo y Julieta, en eso se ha convertido este precioso lugar de la región del Veneto italiano. Sí, vale, todo lo que estoy diciendo es cursi elevado a la máxima potencia. Pero ¿a quién no le gusta, al menos por un día, pasear por una ciudad donde todos los rincones nos recuerdan que existe el amor? 

Sí, yo estuve unos días antes del Día de los Enamorados allí, y por lo tanto, me embriagué de todo este amor 'moñas' que desprende la historia de Romeo y Julieta en un día como éste. Empezando porque llegué y unas chicas nos regalaron unos globos en forma de corazones rosas que muy alegremente recorrieron Verona con nosotras (mi hermana y yo), y continuando con más corazones por el suelo, un mercadillo de dulces autóctonos en forma de corazón, la tienda Disney con Mickeys y Minnies enamorados, imanes de la sufrida pareja de enamorados de Shakespeare, etcétera. E incluso (y no es broma) advertí como dos perros se daban una especie de beso. (Sé que os estaréis desternillando de risa en este momento pero bueno... yo solo me limito a contar lo que vi). :)

Y para ponerle más azúcar a esta historia, llegamos a la casa de Julieta, donde entre millones y millones de corazoncitos y mensajes de amor, cada cual intenta buscar un (imposible) hueco donde poner las iniciales o el nombre completo de su amado/a junto con el suyo. Para completar esta 'ruta del amor', se puede adquirir un candado por el módico precio (entre comillas) de siete euros, y sellar así su amor; no sin antes haber hecho cola para subir al balcón de Julieta y hacerte una foto (estas dos últimas cosas directamente no las hice. Soy romántica pero tanto pastel ya me daba hasta urticaria). Pero entre tanto dulce, el toque picante lo pone la mismísima Julieta, a cuya estatua podemos acudir para tocar uno de sus senos, ya que dicen que da suerte. Pues nada, por si acaso, eso sí que lo hicimos (con fotografía incluida, claro). 

Pero Verona es mucho más que todo eso. Sus bonitas calles empedradas: sus plazas, sus iglesias, sus palacios, sus museos, su Catedral y su anfiteatro Arena. Un lugar que conserva esa magia que tienen muchos lugares italianos como Venecia o Bolonia, que es la de sentirte como en otra época (al menos es así como me  sentí yo). Pero sus también maravillosas tiendas de ropa, joyería, etcétera, nos hacen darnos cuenta de que estamos en el siglo XXI porque hay que hacer serios esfuerzos para que no nos dé un ataque de shopping y nos lancemos a comprarlo todo. 

Para coronar este post de mi escapa a 'Verona in love' (ése era el lema de San Valentín en la città) os diré que degusté un delicioso helado llamado 'Baci di Gulietta' (beso de Julieta)... ¡Estaba buenísimo! ¿Que a qué saben los besos de Julieta? Pues nada más y nada menos que a chocolate con avellanas. Rico gelato!

Pues como tengo que seguir con mi trabajo (los periodistas, aunque no lo parezca, nunca tenemos vacaciones completas), os dejo con algunas fotografías de Verona.

Sed felices y, por supuesto, ¡a quererse mucho!