sábado, 14 de mayo de 2011

Hoy, dos críticas: 'EL INOCENTE' y 'MIDNIGHT PARIS'

Ya he avisado en mi twitter que esta semana he estado bastante impedida por mis dolencias en las cervicales. Por ello, he tenido que reprimir mis ganas de escribir sobre las pelis que he visto y todo aquello que quería comentar susceptible de encajar en la llenísima ESTANTERIA DE MJ.

Pero tras una estupenda sesión de fisioterapia me dispongo a hablar de las dos películas que he visto esta semana: EL INOCENTE y MIDNIGHT IN PARIS.

Comenzaremos por orden cronológico. Y la primera que he visto ha sido EL INOCENTE, en el preestreno de ESRADIO VALENCIA, emisora en la que, como muchos ya sabéis, hay un programa de cine llamado 'El cine, su música y tú' en el que colaboro cada jueves de 19.05 a 20.00h. 

¿Qué me pareció EL INOCENTE? Pues me entretuvo muchísimo. Eso, sobre todo. Y también me gustaron sus actores: Matthew McConaughey y Ryan Phillipe, correctísimos cada uno en su papel: de abogado y de acusado, respectivamente. Un estupendo thriller que, sin ser un peliculón (es difícil encontrar un film al que otorgarle este término en los tiempos que corren) entusiasma al espectador por su notable guión, su dinamismo y la fluidez con la que transcurren sus escenas, no dejando lugar al aburrimiento (algo que sí abunda hoy en día en muchas películas, desgraciadamente). Por ello y por ser una más que decente adaptación de una novela -en este caso, de Michael Connelly- aprueba con nota, y además, la recomiendo e incluso incito a que sea carne de estantería cuando salga en DVD (tanto de la mía como de la vuestra), para poder echarle una ojeada de vez en cuando y disfrutar de un buen film de juicios, un género que, si la peli está bien llevada, suele quedar en nuestro recuerdo para siempre. Y de lo contrario, si es una historia de soporíferos e interminables juicios, corre el peligro de quedar para siempre en el olvido. En este caso, no sabemos si por el buen hacer de los actores o por el interesante argumento  que presta el autor del libro del que está basada, creemos que cada cierto tiempo, nos apetecerá volver a verla. Y ¡ojo! repito que tampoco es que haya nada nuevo y revelador en en ella. Por si acaso, para no estropear nada a los que no la habéis visto, seré tan discreta como acostumbro a ser y no os diré nada sobre el argumento. Juzgar vosotros mismos (nunca mejor dicho). 

------------------------------------------------

Y ahora le toca el turno a MIDNIGHT IN PARIS, una de las películas que más ganas tenía de ver, como siempre me pasa cada vez que Woody Allen estrena algo. Ya os habré dicho miles de veces (igual no tantas) lo que me gusta el cineasta neoyorquino. Sus rayadas mentales y la manera que tiene de introducir toda esa neurosis en los guiones de sus películas y hacer chistes de ello me parece brillante, aunque también reconozco que no todos sus films han sido de mi agrado. Pero claro... con una carrera cinematográfica tan extensa es lógico que no todo sea perfecto. Aunque por lo general, todo lo que lleve el sello 'Woody' me acaba gustando de una manera o de otra. 

Y yendo al grano, ¿qué tal está MIDNIGHT PARIS? Pues precisamente por ser fan de Allen me encantó su nueva peli. Porque creo que con esta historia vuelve el más puro y auténtico Woody Allen. Es decir, se trata de una historia ingeniosa, original y entretenida, muy del estilo que ha encandilado a unos y defraudado a otros. Porque está claro que Woody Allen, por ser diferente, suele tener divididos a los espectadores en dos bandos radicales: 'me encanta W.A.' y 'No me gusta nada W.A.'. Siempre ha sido así y siempre lo será, excepto en algunas películas neutras como es el caso de Match Point o Vicky Cristina Barcelona. 

En MIDNIGHT PARIS disfruté por el escenario elegido, París, que aparece como protagonista principal de la película, en igual o en incluso mayor medida que la Ciudad Condal en 'Vicky Cristina Barcelona'. También lo pasé en grande por la sucesiva aparición de personajes conocidos de otros tiempo (no especifico más porque no quiero estropear la peli, insisto), entre los que aparecen actores de la talla de Marion Cotillard, Adrien Brody o Kathy Bates. Pero los protagonistas son otros: Owen Wilson y Rachel McAdams, una rubia y norteamericana pareja que se encuentra en la ciudad del amor antes de dar el gran paso de contraer matrimonio. Él, un soñador que bebe los vientos por el París de los años 20 'bajo la lluvia' y ella, una norteamericana de familia acomodada y conservadora con la que pronto vivirá en una casa con piscina en Malibú. Ambos cumplen perfectamente su rol en el film, y él se convierte en el alter ego de Woody Allen, aunque más joven, con más pelo y más alto. Otro de los morbos era la pequeña actuación de la primera dama francesa Carla Bruni que, después de verla ¿qué queréis que os diga? Ni su papel era para tanto (sale en tres ocasiones pero dice muy poco) ni ella lo hace tan mal como han dicho algunos críticos -tampoco es que le dé tiempo a demostrar nada- ni actúa tan maravillosamente bien como decía el otro día el propio Allen en Cannes... Aunque te entendemos, Woody, ante todo, has de defender a tus actores. Di que sí. 

La moraleja para mi: que no es tan malo ser soñador, que a veces los sueños se cumplen y que a muchos también se nos ha pasado por la cabeza aquello de que "¿cómo sería vivir en otro tiempo?" o incluso idealizarlo. Estoy contando demasiado así que... me callo ya. ¡Lo prometo!

Os dejo con el trailer de MIDNIGHT PARIS. Por si no lo habéis visto ya mil veces en los cines.

¡Qué paséis un estupendo fin de semana!

¡Hasta la próxima ESTANTERÍA!


No hay comentarios:

Publicar un comentario